El padrastro de Sofía

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Por Guadalupe Loaeza

¡En shock! ¡Escandalizados! E impresionados aparecen los cuatro conductores del programa: ¡Suelta la sopa! transmitido por Telemundo (propiedad de NBC, es la segunda televisora más grande del mundo en español por sus contenidos y la segunda en español más grande de Norteamérica. Su principal competidor es Univisión. (Wikipedia). En esta ocasión su sección “Plato fuerte del día”, vista por millones de televidentes latinos, se intitula: “¿Derrochando dinero?”. Jorge Bernal, presentador del programa de espectáculos, abrió el lunes pasado con el siguiente comentario: “A pesar de las críticas que ha recibido el presidente Enrique Peña Nieto y su esposa, Angélica Rivera, ellos aparentemente continúan cometiendo los mismos errores, sin importarles la crisis en la que se encuentra su país de México y tampoco el qué dirán. Fíjense que tenemos imágenes exclusivas de La Gaviota derrochando dinero en una de las boutiques más prestigiosas y en la zona más cara de Los Ángeles, y la pregunta es: ¿De dónde vendrá ese dinero para pagar sus lujos? ¿De su cuenta personal o del bolsillo de los mexicanos?”.

https://m.youtube.com/watch?v=kodw2vuPtRE

Las imágenes del video (por cierto en muchas páginas de la web ya desapareció, salvo en YouTube) son más que elocuentes. En ellas aparece Angélica Rivera vestida de lo más casual con unos jeans azul claro, deslavados, una blusa blanca suelta, sandalias de plataforma tipo alpargata, bolsota negra de piel con flecos a los lados, más que primera dama, parece una señora que vive en un condominio en Santa Fe. De anteojos negros, no se ve muy peinada y su caminar denota desgano. Está acompañada por una amiga que tiene el mismo look que La Gaviota, y lleva unos pantalones blancos muy ajustados. Las dos están comiendo papas fritas o algo parecido de una bolsa como las de “Las Sabritas”. Sus hijas Sofía, Regina y Fernanda, y sus amigas, deambulan por un mall de Beverly Hills. Ellas también están despeinadas y su respectivo atuendo (Sofía Castro, quien por cierto no tiene cuello, lleva unos shorts súper deslavados y una blusa blanca, la cual nada más cubre un hombro, y una bolsa de marca Céline de un costo de 2 mil euros, es decir casi 40 mil pesos) se ve como arrugado y muy lavado. Seguramente lo que quería la familia, como cualquier familia latina que va de shopping un domingo cualquiera, era pasar de- sapercibida, pero claro, no lo lograron. Por allí entre las boutiques a las que entraban, Dolce & Gabbana, Versace Collection, Tiffany, Lord of Optic y Prada, andaba la cámara secreta de ¡Suelta la sopa!

Durante el video, los panelistas nos aclaran que La Gaviotita, Sofía Castro de 18 años, estaba probablemente buscando un vestido para su graduación. De allí que se dirigiera a la boutique Badgley Mischka, en cuyo aparador está uno semejante al que le gustó a la princesa de Arabia Saudita con un precio de 20 mil dólares. “Si basados en el cargo que tiene la mamá, el padrastro de Sofía Castro y analizamos lo que hacen no combina porque nuestra primera dama de los Estados Unidos, Michelle Obama, usa trajes módicos como los podemos comprar todos los seres humanos que vivimos en los Estados Unidos de 40 dólares”, dijo con una expresión azorada Carolina Sandoval, una de las panelistas. Y agregó: “lo que da es más leña al fuego para que a La Gaviota y a su señor esposo los apunten con el dedo”. La panelista mexicana, Andrea Escalona, no tuvo empacho en decir: “Traigo una revoltura en el estómago y un malestar y no puedo”, hablando de la primera dama de su país.

Resulta muy llamativa la tremenda indignación que manifiestan los cuatro panelistas de Telemundo. Sus juicios, hechos a gritos, hacia la familia presidencial de México son terribles. Es evidente que mencionan “la casa Blanca” con un valor de 74 millones de pesos y los costosos vestidos que llevó la primera dama durante el viaje oficial a Gran Bretaña. El reportaje muestra, además del shopping, un fragmento del video en donde La Gaviota aclara “cómo se hizo” de su “casa Blanca” y en donde hace hincapié en que es una persona “solvente”. En seguida aparecen las fotografías de la residencia de Las Lomas, y videos de algunos viajes oficiales. Los comentarios de la voz en off son implacables, faltos de respeto hacia México y en un tono excesivamente burlón: ¿De dónde vendrá el dinero? Sofía buscaba un vestido que se ajustara a sus pompis. Las camionetas que vemos a la salida del restaurante brasileño Fogo de Chao son similares de las que usan las artistas de Hollywood, etcétera, etcétera, etcétera.

Por último, le sugiero al padrastro de Sofía, padre de sus hijas y esposo Angélica Rivera, que hable se-ria-men-te con ellas, y les suplique encarecidamente que sean más de bajo perfil, que no sean derrochadoras y que se guarden en su casa de Las Lomas. Los mexicanos ya estamos cansados de ser la burla de programas de espectáculos.

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Por Guadalupe Loaeza

Estimado Señor Presidente:
Le mando estas líneas para suplicarle que por favor no vaya el 31 de enero al encuentro con el enemigo número uno de nuestro País, Donald Trump.

No hay diario nacional o extranjero que no mencione lo debilitada que está la imagen presidencial (no fue casual que el vocero de Trump se refiriera a usted como “Primer Ministro”) ante la opinión pública y los medios. La última evaluación que hizo mi periódico sobre su desempeño lo ubicó con un 86 por ciento de desaprobación.

“C’est un president faible” (es un presidente débil), le escuché decir hace unos días a Pierre Salama, un analista francés de la estación de radio pública France Culture, sobre el Presidente de México.

El profesor emérito de la Universidad París 13 describió el escenario del cuarto año de su mandato: la violencia, el narcotráfico, la corrupción, la impunidad, la desatinadísima visita de Trump a México, a pesar de su desdén por los mexicanos, los gasolinazos, la moneda, el incumplimiento de las intenciones de las armadoras como Ford y GM y, por último, la amenaza, ahora hecha realidad, de la construcción del muro.

A un Presidente con tantos negativos, en un país tan debilitado, lo último que le queda, a usted y a nosotros, es la dignidad.

Dicho lo anterior y como están las cosas, más valdría un asomo de entereza y de valor para que un patán como Trump sienta que alguien se le enfrenta. Si no nos damos a respetar frente a los partidarios de Trump, ellos no lo harán por sí mismos y seguirán aullando: Build the Wall, build the Wall! Ahora ya parece too late. ¿Para qué entonces ir a exponerse en el territorio enemigo?

Le recuerdo que cuando Trump vino a México, lo hizo con su típica actitud altanera y no contento con eso, se desdijo inmediatamente de todo lo que había afirmado en suelo mexicano.

Él no tiene vergüenza, por lo menos téngala usted. Dígase a sí mismo que los mexicanos no somos bienvenidos en la Casa Blanca. (No la suya, la original). Como dijo el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas: “Me parece que lo menos que podría hacerse en estas condiciones sería no acudir, cancelar la visita a los Estados Unidos, y buscar una posición digna para México”.

Me pregunto: “¿Por qué estará bloqueado el Presidente?”, “¿Cuáles son sus temores?”, “¿Por qué no podrá actuar de igual a igual con un tipo arrogante como Trump que, estoy segura, es intelectualmente inferior a usted?”.

Please, no vaya. No se arriesgue a hacer el ridículo frente a un espécimen como Trump. Él ya tiene una idea preconcebida de México y de los mexicanos. Él no sabe nada de nuestra cultura; nunca ha leído a Sor Juana Inés de la Cruz, a Rulfo o a Carlos Fuentes.

No tiene idea de nuestra historia, es más, ni siquiera conoce nuestra geografía. Estoy segura que no sabe quién fue don Benito Juárez, a quien admiraba tanto el héroe de Trump, Abraham Lincoln, y que dijo “El respeto al derecho ajeno es la paz”.

No habla media palabra de español, el segundo idioma más hablado en su propio país. No conoce más comida mexicana que la de Taco Bell y cree que el 5 de mayo es el Día de la Independencia de México. (Yo creo que no sabe ni siquiera de quién nos independizamos…). ¿Sabrá cuáles Estados fueron asimilados a su territorio durante la guerra México-Estados Unidos?

Nunca ha ido al Museo de Antropología, nunca ha visto los murales de Diego Rivera y no tiene ni idea de que William Burroughs y Jack Kerouac pasaron por México, como muchos otros escritores e intelectuales.

No sabe que Octavio Paz es Premio Nobel de Literatura. Tampoco ha de saber que dos de los más recientes ganadores del Óscar como directores son mexicanos, así como el mejor fotógrafo de cine del mundo.

Y por último, no ha de tener ni idea de quiénes fueron los olmecas, los mayas, los aztecas. (Tal vez ignora quiénes fueron los habitantes indoamericanos de su propio país).

En suma, Donald Trump nada más sabe hacer negocios, mandar construir muros y mentir.

Ahora sí, en castellano, que tanto le duele a Trump al grado de haber quitado las páginas de internet de la Casa Blanca en este idioma, por favor, Señor Presidente, no acuda a la cita.

Créame, esto lo debilitaría aún más y por añadidura, fortalecería al gordo de las manos pequeñas. (¿Se ha fijado que cada día que pasa está más feo?).

Si toma esta determinación, le aseguro que su índice de popularidad subiría aunque sea un poco. Mejor váyase de vacaciones.

Atentamente, la suscrita.

gloaezatovar@yahoo.com