¿Qué puede ser mejor que ser una abuela? No sólo es divertido mostrarle a tus amigos fotografías de las cositas más lindas en el planeta, sino también celebrar cumpleaños, festividades y presenciar el partido de fútbol o recital de piano de tu nieto. Si tienes la suerte de ser abuela o lo vas a ser en el futuro, probablemente vas a ver que tu rol no sólo es un honor y un placer sino también una responsabilidad.

Les voy  a platicar que cuando llegó a este mundo mi primer nieto, Tomás. Estaba temerosa; me daba miedo no gustarle, no simpatizarle. Por pequeñito que fuera, temía no estar a su altura. En otras palabras, decepcionarlo por no ser la abuela que el merece o espera tener. Todos sabemos que existen diferentes tipos de abuelitas y ahora me tocaba preguntarme ¿Qué abuela soy yo?

Tomás: Cuando tus padres tengan que salir y se vean obligados a dejarte conmigo. ¿Qué tal si no te gusta la idea? ¿Qué tal si te aburro, o te abrumo con cursilerías? Tengo tantos deseos de hacer correctamente mi papel de abuela, que temo equivocarme. Por lo pronto te puedo decir que tengo muchos planes para ti. Algo me dice que, gracias a ti, voy a redescubrir un sinnúmero de cosas. Por ejemplo, la lectura del viejo Tesoro de la Juventud que acostumbraba leer; conciertos para piano de Mozart que hace mucho tiempo no escucho; muchas fotografías de la familia que tengo arrumbadas; recetas que hace años ya no hago; parques a los que no he vuelto; películas como Dumbo o Bambi que tanto me hacían llorar cuando era niña.

¿Te das cuenta, Tomás, todas las ilusiones que me ofrece la perspectiva de saberte y verte crecer? Nada me daría más ilusión que vivir todos estos momentos a tu lado. Estoy tan contenta pero tan contenta que tengo ganas de llorar. Estoy tan contenta que quiero adoptar a más nietos. Estoy tan contenta que me siento como una abuelita adolescente. A partir de mañana, me aprenderé de memoria las canciones de Cri-Cri, que por cierto las incluyo en el libro,  memorizaré todas las poesías que escribió Victor Hugo para sus petits enfants, me perfeccionaré en repostería, tomaré clases de fotografía para tomarte miles de fotos, te compraré todos los juegos educativos que encuentre por mi camino, te coseré con mis manos unos títeres y me cuidaré todavía más para que tengas abuelita para mucho rato… y el tipo de abuelita más tierna y amorosa del mundo Tomás. ¿Y  tú,  que tipo de abuelita tienes, eres o quieres ser?

Anuncios