Querida Lu:

En realidad, debería de escribir tu nombre completo, lo que sucede es que tu mamá ha decidido llamarte “Lu” porque dice que “Guadalupe” es muy largo para una pequeñita que apenas tiene dos días de existencia. Sí, Lu, naciste el martes 12 de octubre de 2010, a las 8:20 p.m. Eres mi nieta, la primera bebé de Lolita mi hija y de Carlos. No te puedes imaginar lo felices que están los dos con tu llegada al mundo. Están como iluminados por una luz muy especial. A ambos les brillan los ojos de puritita alegría y su sonrisa es tan amplia que estoy segura de que por la noche terminan con dolor de quijada. ¿Sabías que hacía mucho tiempo que te estaban esperando? Llevaban más de cuatro años hablando de ti, imaginándote y cambiándote de nombre cada ocho días. Más bien, comenzaron a imaginar a ese primer bebé hace dieciséis años, es decir, desde que eran novios. Déjame y te cuento. Se conocieron en 1992, en una fiesta de cumpleaños. Tengo entendido que no fue amor a primera vista, sino hasta dos años después que sí se dio el flechazo en un “mega-reventón” en el hotel de la Ciudad de México. A partir de ese momento, no se han separado ni un solo minuto, con decirte que tu papá estuvo presente en el quirófano durante el parto y eso que solía desmayarse cada vez que veía correr sangre. Su historia de amor es verdaderamente llamativa, especialmente en la época en que vivimos. Al casarse, en lugar de irse a un departamento convencional ya sea de Polanco o de la colonia Condesa, decidieron irse a vivir al campo (a las afueras de Valle de Bravo), para estar más en contacto con la naturaleza y para ocuparse de tiempo completo en el cultivo de sus plantas y hacer jardines. Así es que, mi pequeña Lu, te espera un pequeño paraíso, en el cual crecerás en medio de flores, árboles frutales y un río que fluye a todo lo largo del jardín. Estarás muy cerquita de las luciérnagas, ranitas, grillos, catarinas y caracoles. Por las noches querrás tocar las estrellas y por el día, te alumbrará un sol radiante. ¿Te das cuenta de la suerte que tienes?

“Lu, la Libra” será quizá la consigna en tu vida, ya que tu signo de zodiaco es Libra. Tu horóscopo dice que las niñas nacidas bajo este signo son amables, tranquilas y sociales. Que rara vez causan problemas en el ambiente familiar y que saben adaptarse a cualquier tipo de circunstancias. Además, siempre están dispuestas a ayudar y a escuchar al otro. Por lo general, los y las Libra son personas muy inteligentes y curiosas. Les encanta la música y la lectura. Desde que son pequeños, les gusta jugar en solitario y pasarse horas en silencio. Su único defecto es que son muy, pero muy indecisos. Creo que sufren de una indecisión crónica y que jamás hay que presionarlos. ¿Sabes también quién es Libra? Tu primo Tomás, quien ayer, por cierto, cumplió ocho años. Por mi parte, no me preocupo que seas indecisa, porque estoy segura y como te dije líneas arriba, Lu, la libra…

Déjame decirte, mi queridísima Lu, que naciste en un día muy, muy importante. El 12 de octubre, Día de la Raza, llamado así por el descubrimiento de América por Cristóbal Colón, se celebra la coronación de la imagen de la Virgen de Guadalupe. Precisamente el martes se cumplieron 115 años de que el arzobispo de México, don Próspero María Alarcón, le puso una corona de oro a la Guadalupana. También es un año muy importante, 2010, porque se celebran 200 años de la independencia y 100 años de la revolución. Además, ese mismo martes en que viste la luz primera, también la vieron después de casi 70 días de estar bajo tierra, una parte de los 33 mineros chilenos que quedaron atrapados después de un derrumbe en la mina de San José. Es decir, que mientras salías del vientre de tu madre, Florencio Ávalos salía del vientre de la tierra, que también es una mujer. ¿No te llaman la atención tantas casualidades, todas ellas tan milagrosas? No hay duda, Lu, estás predestinada a hacer cosas muy importantes. Con esos dedos tan largos que heredaste de quién sabe quién, podrías llegar a ser una gran pianista, o una espléndida pintora. Con esos labios tan carnosos y bien formaditos, podrías llegar a ser una bellísima artista de cine o una modelo cotizadísima. Con esa frente tan amplia y clara, podrías llegar a ser una gran intelectual o una maravillosa poeta. Y con ese nombre tan emblemático para los mexicanos, podrías llegar a ser la Guadalupe más famosa de todas las Lupes y Lupitas que existen. No te puedes imaginar lo venerada que es tu virgen en tu país. Ya verás las fiestezotas que se te esperan cada 12 de diciembre y cada 12 de octubre.

Por último, mi querida nieta, te tengo que dar una noticia no tan buena como las anteriores. Si te la comunico no es para aguarte la fiesta, sino para que te vayas preparando… ¿Sabes?, la vida no es toda de color de rosa, como está cubierto tu maravilloso moisés hecho de rattan por manos vallesanas; a veces, desafortunadamente, también es de color de hormiga, como las que viven en tu jardín. Me apena mucho decirte, Lu, que has llegado al mundo con una deuda, producto de la enoooooooorme deuda exterior de tu país. ¿Sabes cuánto debe México? Tres billones, 577 mil millones de pesos. Es decir, que a tres días de nacida, ya debes 1,540 dólares. ¿Te das cuenta? No te preocupes. Yo la pagaré por ti. A ver cómo le hago, porque, como el país, también yo estoy perennemente endeudada.
Siento que ya te quiero, mi querida tocaya.

Mamalú.

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