Por Guadalupe Loaeza

Hoy por hoy, se sea joven o adulto, con o sin profesión, de derecha o de izquierda, no hay nada que dé más inseguridad que no hablar inglés. Hay muchos políticos mexicanos que no saben inglés. Los que más o menos se defienden lo hablan muy mal y con un pésimo acento (Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, entre muchos). Igualmente, existen muchos conductores de noticias; periodistas y escritores; deportistas y artistas que no lo hablan en absoluto, que tampoco lo leen y menos lo entienden. ¿Qué decir de las aeromozas mexicanas de importantes líneas de aviación que al dar las instrucciones a los pasajeros para viajar, fasen yu zipen-bel, se diría que no hablan inglés, sino que lo hacen en chino? No podemos olvidar a los guías de turistas, los maestros de inglés de las escuelas “patito” y a muchos mexicanos que viven en Estados Unidos que destrozan la lengua de Shakespeare. Por extraño que parezca, también en la recepción de muchos hoteles de 5 estrellas hablan muy mal inglés.

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Esta con leer las estadísticas para percatarse de lo mal que está México respecto al aprendizaje del inglés. El 86% de las escuelas públicas en educación básica no cuenta siquiera con un maestro de inglés. El 97% de los estudiantes de nivel secundaria están por debajo de los niveles establecidos por la SEP en el idioma inglés. Cuatro de cada cinco estudiantes mostraron un desconocimiento total del idioma inglés. Uno de cada diez jóvenes de secundaria tiene conocimiento del inglés como si fuera estudiante de cuarto año de primaria. Los jóvenes de México salen de la secundaria con un alto grado de deficiencia para comunicarse en inglés. Esto no hace más que desvirtuar la historia confundiendo al espectador.

Todo lo anterior, ¿se deberá a que solamente 3 de cada 10 maestros de inglés reportan haber participado en algún curso? ¿Cómo es posible que 1 de cada 2 maestros que reporta haber participado en cursos de capacitación no alcanzó el nivel esperado por sus alumnos? ¿Cómo explicarse esas estadísticas con la vecindad que tenemos con Estados Unidos? Conclusión: el Estado no garantiza el acceso a un maestro idóneo de inglés.

¿Por qué será que el Estado mexicano no entiende que el inglés es la principal lingua franca de nuestro tiempo? ¿A poco no sabe que dos mil millones de personas hablan inglés en 138 países? Tampoco ha de saber que el 56% de Internet está en inglés, contra 5% en español. Recordémosle (al Estado) que entre el 87% y el 97% de las publicaciones científicas están en inglés y que 1 de cada 4 libros que se publican, es en este idioma. (Hace unos días intenté comprar la novela de Charlotte Brontë Jane Eyre, en español en la versión digital y no existe).

“Solo la educación de calidad cambia a México”, dice absolutamente convencido Claudio X. González Guajardo, presidente de Mexicanos Primero. Esta “iniciativa ciudadana, independiente y plural tiene como objetivo impulsar el derecho a la educación de calidad en el país”, tiene muchos desafíos, entre ellos el programa “Sorri(y)”, cuyos educadores e investigadores, como Miguel Székely, se han dado a la tarea de medir objetivamente el dominio de inglés con los parámetros nacionales y su equivalencia en los sistemas del Marco Común Europeo.

Su objetivo es que el aprendizaje del inglés se convierta como segunda lengua. Las especialistas en educación Blanca Heredia y Daniela Rubio sostienen que el inglés no es un idioma más, para ellas, es como la electricidad o como el Internet; “es una plataforma que amplía y potencia las posibilidades de comunicación e información tanto individuales como colectivas”. La Dra. Rosaura Ruiz Gutiérrez, directora de la Facultad de Ciencias de la UNAM, afirma que el inglés es fundamental e imprescindible para todo aquel que se dedique al quehacer científico, “pues no es solo es la lengua franca empleada por toda la comunidad científica y académica del mundo, sino que además las principales revistas y medios de divulgación científica emplean este idioma como base”.

Que quede bien claro, si no apoyamos mejor a nuestros maestros, no aprenderán inglés nuestras niñas, niños y jóvenes. Para ello debemos exigir, desde el concurso de plazas, el nivel mínimo del idioma establecido por la SEP, revisar la estrategia de capacitación, aumentar la carga horaria de inglés en las escuelas Normales: todos los maestros de educación básica deben ser bilingües e implementar un sistema de “aprender juntos”. Todo este programa lo tiene “Mexicanos Primero”.

No hablar inglés es estar out, es no entender el mundo del siglo XXI en que vivimos y es aislarse de muchas cosas buenas.

Okey?

gloaezatovar@yahoo.com

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