Por Guadalupe Loaeza.

 

11

 

El lema del Instituto Rougier, A. C. de Veracruz es: “Amar al Espíritu Santo y Hacerlo Amar”. En su página de internet, la Congregación de las Hijas del Espíritu Santo, dice que su filosofía consiste en brindar “una formación humana-cristiana a niños, adolescentes y jóvenes, en un ambiente de acogida, libertad responsable, respeto y solidaridad, según el Carisma Vocacional-Sacerdotal y Mariano de los Fundadores”. A este instituto tan santo, pertenecen “Los Chacales del Rougier”, mejor conocidos como “Los Porkys”, es decir los cuatro acusados de abuso sexual y violación, Enrique Capitaine, Jorge Cotaita, Diego Cruz y Gerardo Rodrígez, estos dos últimos volaron ayer hacia Houston. Dahphne Fernández de 17 años, también es estudiante del Instituto Rougier y víctima de los cuatro violadores.

 

4

 

“¿Por qué lo hicieron, papá, si son “niños bien?”, era una de las tantas preguntas que le planteaba Dahpne a su padre, cuando Javier Fernández decidió finalmente, a pesar de que su hija le suplicaba que no lo hiciera, presentar12 la denuncia ante la Fiscalía General del Estado. De hecho, fue él, el que grabó a los cuatro violadores, exigiéndoles que asumieran sus hechos y que pidieran disculpas a su hija. Igualmente, Javier Fernández grabó su encuentro con los padres de los violadores no sin antes, reiterarles una y otra vez que su hija estaba “colapsada, es una niña que se quiere morir y tiene la mirada vacía. Toda la familia está destrozada. Todo ha sido un infierno”. Por su parte, Alicia Cabrales, madre de Jorge Cotaita, le dijo a Javier: “No puedo creer que mi hijo haya actuado así. Mi hijo es una persona caballerosa, los en su trato diario, no lo puedo pensar, ya ahorita entiendo que no es así (…) ¿Cómo puedo entender que es el monstruo que se está armando si yo convivo con él? Imagínate la decepción que tengo, de que me dedico al cien por ellos. Mi hijo tiene 17 años y está en el ojo del huracán”. (Sin embargo).

 

2

A pesar de que ha pasado un año desde el abuso sexual, Dahpne continúa luchando contra los rumores que provocó el video que se hizo viral entre la comunidad universitaria de la violación. He aquí algunos fragmentos de la carta abierta que puso a través de su muro de Facebook

1

(…) me siento triste porque me siento sola, sé que no es así pero así lo siento, muchos de mis “amigos” y muchos de mis “conocidos” dudaron y me juzgaron (antes de que salieran los vídeos) y aun con los vídeos siguieron o siguen criticando, algunos otros optaron por poner estados “neutrales” como “no sabemos la verdad no hay que juzgar” “no sabemos si son inocentes o no”, por favor si hubieran querido ayudar o ponerse en una posición neutral mejor no hubieran puesto nada, eso solo me lastima mas ya que al poner ” no sabemos si son inocentes o no” YO sentía una patada en el estómago de saber que CLARO QUE NO son inocentes, de saber que ELLOS SABEN la verdad, ellos saben lo que paso esa noche y aun así siguen mintiendo”.

Como dice su padre en la grabación de la reunión con los padres de los violadores, Daphne continúa estando “colapsada”, porque a pesar de que los cuatro violadores, le pidieron disculpas a través de un video, piensa que no es suficiente:

(…) sé que en las noches lo piensan, antes de quedarse dormidos se acuerdan, no sé cómo no están perdiendo la cordura después de TANTAS mentiras porque sé que de sus corazones y mentes no podrán borrarlo, podrán decir lo que sea, su abogado podrá inventar mil tonterías, pero en su conciencia va a estar ahí de por vida”.

9

Daphne, se siente juzgada, traicionada y profundamente incomprendida:

Si, meses después intente seguir con mi vida, a los ojos de los demás muchos podrán decir que “estaba bien”, pero quienes estaban conmigo en las noches? cuando lloraba hasta quedarme dormida, cuando me deprimía, cuando destroce mi cuarto varias veces por enojo e impotencia, Donde estaban todos aquellos que el día de hoy se atreven a juzgarme?

También su padre, hombre valiente quien exige la verdad de los hechos, se pregunta en una carta enviada a los padres de los violadores.

Cómo es posible que después de haberme reunido con ustedes, después de que sus hijos aceptaron su participación en los hechos, después de que sus hijos se disculparon con mi hija, después de llorar inconsolablemente padres y madres por lo sucedido, después de lamentarse dramáticamente por lo que hicieron sus hijos, después de pretender hablar con mi hija para ofrecerle apoyo moral, después de toda esta tragedia. ¿Cómo es posible que cambien las versiones y ahora resulta que la víctima es la culpable? ¿Cómo se les ocurre engañar a sus propios familiares, amigos e incluso a las autoridades diciéndoles cosas tan inverosímiles como que les pedí dinero?”

Como decía doña Lola, no existe la justicia, sobre todo en Veracruz.

gloaezatovar@gmail.com

Anuncios