Por Guadalupe Loaeza.

 

1

Dice la periodista Jay Newton-Small de la revista Time (31 de marzo) que no es que a Donald Trump no le gusten las mujeres (se ha casado tres veces y tiene una hija de la que dice que si no fuera su hija, le haría la corte…), sino que a las mujeres no les gusta Trump. Sobre todo, a partir de sus más recientes declaraciones respecto a que debería de existir algún tipo de castigo para las mujeres que practican el aborto. Hillary Clinton fue la primera en contestarle al precandidato republicano con un tuit: “Justo cuando una creía que esto no podía ponerse peor. Espeluznante”. Bernie Sanders se unió a la candidata demócrata y escribió: “No sé en qué mundo vive esta persona”. Las reacciones de muchas mujeres no se dejaron esperar. No hay que olvidar que 1 de cada 3 mujeres estadounidenses han pasado por un aborto a lo largo de su vida.

6

Una encuesta realizada por CNN, el 24 de marzo, mostró que el 43% de las mujeres norteamericanas reprobaba a Trump. “Su misoginia existe y se manifiesta públicamente desde que Trump es Donald Trump y su padre lo coronó rey, lo que significaba que podía establecer sus propias reglas”. (El País). La periodista española, Yolanda Monge asegura que Trump es fundamentalmente misógino y cuenta que el magnate suele ufanarse de sus conquistas sexuales, así como acostumbra burlarse del físico de las mujeres. En su conversación con otros hombres uno de sus temas preferidos es preguntarles quién tiene la esposa más sexy.

2

En su espléndido reportaje, titulado “El misógino Donald Trump”, Monge cuenta algo atroz de la vida personal del magnate, información que leyó en el libro The Lost Tycoon: The Many Lives of Donald J. Trump (El Último Magnate: las Muchas Vidas de Donald J. Trump. En 1989, Trump asaltó sexualmente a su ex mujer Ivanka. Todo fue porque acababa de someterse a una intervención muy dolorosa contra la caída del pelo. Puesto que su entonces esposa le había recomendado el doctor, la culpaba de sus terribles dolores. “Mientras agarraba con fuerza a Ivanka de los brazos comenzó a arrancarse el cabello de la cabeza y luego procedió a arrancar la ropa a su mujer. Entonces Trump mete por la fuerza su pene dentro de ella por primera vez en más de 16 meses. Ivanka está aterrada… es un asalto violento. Según versiones que ella repite a algunos de sus más cercanos confidentes, ‘me violó’”.

12

A este misógino sin escrúpulos le encanta calificar a las mujeres del uno al diez nada más en lo que concierne a su físico. “Una mujer sin pecho es muy difícil que tenga 10″, dice con su sonrisita. Hace 15 años, Trump tuvo un pequeño altercado con el periodista Tucker Carlson de la cadena de televisión FOX. Al otro día, el precandidato republicano le dejó un recado en su grabadora: “Es cierto que usted tiene mejor pelo que yo, pero yo puedo obtener más pussy (coños) que usted”.

Con todo lo anterior una pensaría entonces, que todas las mujeres están dispuestas de votar por Hillary Clinton y no por Trump. No todas. Por lo que se refiere a Susan Sarandon, mujer de izquierda y seguidora de Bernie Sanders, no le dará su voto a Clinton. En una entrevista realizada por Chris Hayes en MSNBC, la actriz fue muy clara al decir: “Algunas personas creen que Donald Trump traerá inmediatamente una revolución, ¿sabes? Que si él gana las cosas explotarán. Si piensas que es pragmático reforzar el statu quo en este momento, entonces no estás en contacto con el statu quo”.



9

¿Cómo veía Donald Trump (nacido en Nueva York, 1946) a la primera mujer que conoció en su vida? ¡Su madre! Mary Anne MacLeod era inmigrante escocesa nacida en la isla de Lewis, en el norte de las Hébridas Exteriores (Wikipedia). Dicen que Mary era sumamente intransigente, casada con un hombre quien se hizo millonario gracias a la construcción de casas dirigidas a la clase media. Con cinco hijos, se daba tiempo de administrar una mansión de 23 habitaciones en el barrio de Queens de Nueva York. En diversas biografías de Trump, se dice que de su madre (¿misógina también?) heredó su “soltura social y su afán de protagonismo”. No obstante, de niño Trump no era particularmente sociable. Su madre era constantemente convocada a la escuela, debido a la mala conducta que tenía su hijo. “¿Sabe que el pequeño Donald le pegó a la maestra porque según él, ella no sabe nada de música?”. Lo mismo la llamaban por los golpes que solía darles a sus compañeritas más que a sus compañeros. “Tenemos que mandar a Donald a un colegio militar”, le dijo Mary a su marido.

A los 13 años Trump fue enviado a la Academia Militar de Nueva York donde probablemente aprendió a odiar a las mujeres.

gloaezatovar@yahoo.com

Anuncios