Por Guadalupe Loaeza

El 15 de septiembre se entregará al jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, la primera Constitución de la Ciudad de México. No es poca cosa, estamos hablando de la sede de los Poderes de la Unión y Capital Federal. La propuesta de esta nueva Constitución aporta a su gobierno “la forma republicana, democrática, representativa, laica y popular bajo un sistema de división de poderes, pluralismo político y participación social”. En esta primera Carta Magna de la CDMX se hace hincapié en que su soberanía radica e-sen-cial-men-te en el pueblo de la Ciudad de México, es decir en usted y en todos nosotros que tuvimos la fortuna de haber nacido en el Valle del Anáhuac.

Lo anterior no es retórica. Cuando digo que me siento afortunada, lo expreso de corazón a sabiendas que la Ciudad de México es la capital de las libertades y el respeto. En relación a las dos marchas que se efectuaron sábado y domingo; la primera llamada “Por la Familia” y convocada, en 120 ciudades de los 31 estados del país, por la “retrógrada” Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) contra los derechos gay, y la segunda, bajo el lema “Todos somos Familia” integrada por la comunidad lésbico, gay, bisexual, transexual, travesti, transgénero e intersexual (LGBTTTI) se manifestó, en distintos estados de la República, a favor del matrimonio igualitario y “en exigencia por el respeto al Estado Laico”. Los manifestantes de esta marcha llegaron a la Catedral a las 11:30 a.m. Muchos de ellos llevaban sus consignas bien claras y ondeaban sus banderas de arcoíris: “Esta marcha no es de fiesta, es de orgullo y de protesta”. “Estado laico sí, intromisión del clero no”. (¿Me estás leyendo, Norberto?) “No más odio”. Después de la marcha, se leyó una carta la cual será enviada al Vaticano en donde se pide la destitución del Cardenal Rivera, “por promover el odio hacia la comunidad homosexual” (La Silla Rota).

Desde 2010 en la CDMX se han registrado 7 mil 688 bodas gay. ¿Por qué? Porque vivimos en la ciudad de la tolerancia y del respeto a los derechos de los capitalinos. ¿Sabían ustedes que gracias a la jornada del Abogado en Tu Casa han podido casarse (con un costo de 2,109 pesos) del 2013 a la fecha 5,252 parejas de la comunidad LGBTTTI por la vía civil? ¿Sabían ustedes que la Ciudad de México fue la primera entidad (en nuestro país) y la décimo cuarta en el mundo en aprobar matrimonios entre personas del mismo sexo, a partir de la reforma que entró en vigor el 4 de marzo de 2010? (El Universal, Manuel Granados, consejero jurídico de la CDMX).

5Qué bueno que nací en la “Ciudad de los Palacios”, y en “la Región más transparente”, en el suelo donde nació el gran cronista de la ciudad en las calles de Rosales, Carlos Monsiváis, porque en mi nueva Constitución leo gratificada que en el artículo 9 “se prohíbe toda forma de discriminación que tenga por objeto o resultado la negación, exclusión, distinción, menoscabo, impedimento o restricción de los derechos de las personas, grupos y comunidades, motivada por origen étnico o nacional, identidad étnica o lengua; edad, discapacidad, apariencia física, color de piel, condiciones de salud, características genéticas, sexuales o embarazo; condición jurídica, social, económica o migratoria; profesión, oficio o falta de empleo; religión, opinión, identidad o filiación política; sexo, identidad o expresión de género, orientación sexual, estado civil o cualquier otra distinción que atente contra la dignidad humana, personal o colectiva, temporal o permanente, formal o de facto. La negación de ajustes razonables se considerará discriminación”.

Seguramente a Norberto ya se le olvidó, por estar pintándose el pelo, lo que dijo el Papa Francisco a su regreso de Río de Janeiro y que el espléndido texto “Postura de jerarcas, ¿cristiana?” del rector de la Ibero, Presbítero David Fernández, me lo recordó, cuando le preguntaron a su Santidad sobre las personas homosexuales respondió: “¿Quién soy yo para juzgarlos?”.

fullsizerenderAyer por la tarde el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, nos entregó a cada uno de los 28 redactores de la primera Constitución de la Ciudad de México, en la cual trabajamos durante 7 meses ininterrumpidos, un reconocimiento. El aplauso más cálido y prolongado fue para Porfirio Muñoz Ledo, quien coordinó este histórico reto.

gloaezatovar@yahoo.com

 

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